martes, 10 de julio de 2012

Anticonceptivos Masculinos: El Turno de los Hombres


A 50 años desde la aparición de la píldora anticonceptiva sólo para mujeres, la reciente creación del método anticonceptivo para hombres no ha estado exenta de críticas.

Desde hace tiempo, en varios lugares del mundo, se están llevando a cabo estudios y pruebas para desarrollar y comprobar la efectividad de los nuevos métodos anticonceptivos masculinos, lo que cambiaría el modo en que se concibe el control de natalidad.

Fue en Israel donde se elaboró una pastilla que inhibe a los espermatozoides antes de llegar al útero, dejando la esperma masculina sin  efectos fertilizantes, ya que elimina una proteína vital que es necesaria para la concepción. Esta pastilla debería ser tomada una vez cada tres meses, por lo que sería menos “incómoda” que la píldora anticonceptiva femenina y evitaría, en gran medida, olvidar ingerirla y/o los efectos secundarios (bochornos, acné, etc.) que padecen algunas mujeres.

Inyección Anticonceptiva Masculina


En el Reino Unido, se está desarrollando un método anticonceptivo para  hombres en forma de inyección, la que funcionaría de la misma manera que las pastillas anticonceptivas para mujeres.

            El Dr. Leay, ginecólogo del Consultorio Municipal de Providencia, dice que “hace poco más de dos años que se han estado haciendo pruebas… varias parejas se han sometido a estas pruebas, en donde los hombres fueron inyectados cada dos meses, lo que permite engañar al cerebro para que detenga la producción de esperma…”.

            La fórmula de la inyección contendría testosterona y una versión masculina de progesterona, las que al ser detectadas por el cerebro éste reduce los niveles de otras hormonas que controlan la producción de semen y su maduración.

 El ginecólogo dice que, hasta ahora, se ha comprobado que la efectividad de este método ha sido de un 99% y no se han encontrado efectos secundarios serios, aunque algunos hombres podrían experimentar bochornos, cambios de carácter y acné, pero estos son los síntomas regulares que tienen las mujeres cuando toman pastillas anticonceptivas. Además, la producción de esperma regresa rápidamente a su estado natural, por lo que no habría problemas de esterilidad permanente en caso de dejar el tratamiento.

El Debate


       Este nuevo recurso ha enfrentado diversas críticas dentro de la población, pero la principal controversia se ha generado entre la postura de los hombres contra la de las mujeres, quienes han confrontado la idea de responsabilidad de cada uno de ellos en el proceso reproductivo.

        Por un lado tenemos a las mujeres, quienes siempre han sido las que se someten a diversos métodos anticonceptivos para no quedar embarazadas, teniendo que soportar efectos secundarios molestos. “Los hombres también deben tomar la responsabilidad de protegerse…no es justo que sólo nosotras la pasemos mal con el asunto de las pastillas. Las guaguas no se hacen de a uno…”, dice Violeta Gaete, Ingeniera Informática.


     
       Por otra parte, los afectados directos con este nuevo método, los hombres, se encuentran divididos en su postura frente a estas nuevas técnicas. En una encuesta realizada por alumnos de Psicología de la Universidad de Chile, a 120 hombres se les preguntó si usarían o no estos métodos anticonceptivos. Los resultados fueron sorpresivos, pues casi el 57% de ellos dijo que no lo haría debido a la visión machista de que es la mujer la que queda embarazada, por ende ella es quien debe cuidarse.
     
          El otro 43% dijo que sí, no sólo porque apoyan la responsabilidad compartida, sino porque consideran que “es una forma de asegurarse de que la otra persona no quedará embarazada y así que no le salgan a uno con sorpresas o con que se les olvidó tomarse la pastilla”, como cree Jaime Cerda.
     
        La implementación de métodos anticonceptivos como estos son un tema que ha generado y seguirá generando controversia, discrepancia y, quizás, polémica, “pues haría falta que se genere un cambio de mentalidad en los hombres chilenos. Ya veremos qué sucede en un par de años cuando comience la comercialización de estos dispositivos…”, asegura el Dr, Leay